Reiki es una terapia de armonización. Se trabaja reequilibrando la energía vital que circula por todo nuestro cuerpo y que de estar bloqueada se manifiesta como bloqueos físicos, bloqueos emocionales (depresión, ansiedad), bloqueos mentales (fobias, miedos, paranoias, etc.), o bloqueos espirituales (cuando no sabemos hacia donde va nuestra vida y nos encontramos en un punto que nos sentimos perdidos, que hemos perdido el sentido de la vida).
El Reiki te ayuda a estar en armonía contigo mismo y tu entorno. Por lo cuál, si estas en armonía, no sufres de estrés, no padeces enfermedades, no tiene problemas con tus relaciones etc.
Es una herramienta, no una filosofía, ni una manera de pensar, ni una religion. Es simplemente la posibilidad de recibir la energía en su estado más puro y armonioso hacia ti canalizada por otra persona iniciada, instrumento de traspaso de energía hacia ti.
Reiki sirve para una multitud de enfermedades y estados de ánimo, tales como:
Dolores Crónicos:
Aliviar dolores de artritis, reuma, artrosis, espalda y lumbares, dolores menstruales, migraña y de cabeza etc.
Lesiones:
Para acelerar el proceso de cicatrización y para soldar lesiones óseas. Reducir la inflamación en esguinces, sanar músculos desgarrados etc.
Infecciones:
Ayuda al cuerpo a aumentar su capacidad para luchar contra enfermedades virales, reforzando su sistema inmunológico. Otitis, gastroenteritis, infecciones de la piel, etc.
Cáncer:
Se ha usado con éxito en combinación con quimioterapia para ayudar al organismo a mantener la fortaleza física necesaria para los tratamientos.
Depresión, agresividad y otros tipos de enfermedades mentales:
Reiki sirve para equilibrar energéticamente y espiritualmente a las personas. Como resultado, las enfermedades mentales pueden desaparecer cuando la persona se encuentra en un estado de equilibrio y felicidad. |