En las escuelas de misterios, se estudian los arcanos mayores, como una forma de conocer los distintos arquetipos que están en la conciencia del individuo. De esta forma, el iniciado es capaz de distinguir los arquetipos que gobiernan su conciencia para trabajar sobre ellos, logrando así iniciar un camino en busca del equilibrio. El estudio de los arcanos mayores, y el posterior uso de la baraja del Tarot, permite conocer las virtudes y debilidades que afectan al individuo. Sacar una carta, meditar sobre su significado y ver como nos reflejamos en ella, nos abre una puerta hacia las áreas ocultas de nuestro inconsciente, dándonos la posibilidad de iniciar un proceso de transformación hacia una conciencia superior. El proceso de autoconocimiento y transformación puede ser tan extenso como lo es nuestra vida encarnada. Se sabe que el camino que debe de recorrer el alma, abarca varias iniciaciones que pueden tomar muchas encarnaciones. Cada iniciación acerca al alma a La Fuente de Creación desde donde esta proviene, y en la cual debe fundirse nuevamente. Con las nuevas energías presentes en el planeta, el alma encarnada puede conseguir superar varias iniciaciones en una sola experiencia de vida. El uso del Tarot, puede resultar fundamental en este proceso de alquimia interior, en donde el iniciado puede transformar sus emociones en virtudes, así como un Maestro Alquimista puede transmutar los metales viles en oro de la mas alta pureza. De esta forma, el iniciado podrá conseguir hacerse maestro tanto de su oscuridad (lo inconsciente) como de su luz (lo consciente). Una forma, a modo de sugerencia, para realizar este proceso es la siguiente: 1) Realizar un estudio profundo sobre los significados de los Arcanos Mayores para poder obtener un mayor entendimiento de su significado y facilitar el proceso de introspección del presente ejercicio. 2) Sentarse en un lugar tranquilo, silencioso y en soledad. Si le facilita la conexión, puede sentarse frente a un altar o en un lugar que considere sagrado, además de encender velas, inciensos o usar esencias aromáticas. 3) Aquiete su cuerpo y mente. Armonice sus emociones para facilitar la conexión con su ser interno. Invoque a su Ser Divino y a sus Guías Espirituales 4) Baraje los Arcanos Mayores y ubíquelos frente a usted de tal forma que estén todos a la vista. Puede poner tanto el dorso como la imagen a la vista, lo importante para escoger la carta es su intuición. 5) Concéntrese y escoja con el uso de su intuición, una carta y sepárela del mazo. Si las ubicó con el dorso a la vista, voltéela para ver su imagen. Si siente que debe de escoger mas de una carta, siga su intuición. 6) Mire la carta, piense en el significado de las virtudes, como de las debilidades que esta representa. Luego, trate de percibir los significados ocultos que le transmite la imagen de la carta que escogió. 7) Medite sobre los significados y la forma en que usted se ve reflejado en ellos. Ubique en su conciencia cada debilidad que esta carta representa. Después, encuentre la virtud opuesta a esa debilidad representada en el Arcano que escogió. 8) Medite sobre la manera de transformar esa debilidad en virtud. Conéctese con la emoción o el impulso que esa virtud representa. Si conoce alguna técnica de transmutación, utilícela como ayuda en este proceso de alquimia interna. 9) De gracias al Universo y sus Guías por la oportunidad que se le ha entregado. Piense durante el día, o el tiempo que sea necesario, sobre las conclusiones que ha sacado de este ejercicio. Vuelva a repetir el ejercicio a diario, sacando una carta nueva o profundizando sobre la misma, hasta que haya logrado terminar el proceso alquímico con ese arquetipo. Sergio Fernández C.
Tarotista y Terapeuta Natural |